Espacios compartidos y rincones acogedores
& Cozy Corners
En Ana Frank, creemos que las mejores estancias se sienten como en casa. Más allá de tu habitación, descubre espacios comunes diseñados para tu comodidad y para conectar con los demás: un acogedor salón-comedor y una tranquila terraza donde podrás relajarte.
La cocina americana equipada, con cafetera, nevera y microondas, te da la libertad de preparar un tentempié rápido, disfrutar tranquilamente del café de la mañana o reunirte para charlar.
Ya sea que estés poniéndote al día con el trabajo gracias a nuestra conexión WiFi de alta velocidad o simplemente relajándote, estos espacios son tuyos para que los disfrutes a tu propio ritmo.
SEGUNDO PISO
Sala Colonial
Nuestro salón de estilo colonial, con su acogedora chimenea, crea un ambiente íntimo y acogedor.
Decorado con muebles antiguos y piezas coloniales originales de Cusco, cada detalle cuidadosamente seleccionado transforma el espacio en un santuario cálido y sofisticado.
Es el lugar perfecto para acurrucarse con un libro, compartir historias tomando un café o simplemente relajarse junto al fuego.
Comedor
Más que un comedor, este es un espacio versátil para reuniones.
Empieza el día con un buen desayuno y café recién hecho, despliega tu portátil para una tarde productiva o relájate al final del día con una charla y juegos de mesa.
Ya sea que estés trabajando, comiendo o conectando con otros viajeros, este espacio acogedor se adapta a tu ritmo.
TERCER PISO
Terraza
Nuestra terraza del tercer piso es su refugio privado al aire libre, disponible siempre que lo necesite.
Comience la mañana con un desayuno y aire fresco, instale su computadora portátil con vistas o relájese bajo el cielo vespertino de Lima.
Este oasis al aire libre ofrece una escapada tranquila por encima de la ciudad: una pausa apacible entre la exploración y el descanso.
Kitchenette
Nuestra cocina compartida te da la libertad de moverte a tu propio ritmo.
La hemos equipado con nevera, cafetera, microondas y artículos básicos; está lista para cuando llegue la inspiración: un espresso a primera hora de la mañana, un tentempié rápido entre actividades o un té a altas horas de la noche.
Guarda tus alimentos, prepara comidas ligeras o simplemente toma lo que necesites.
Considéralo tu base de operaciones para los momentos prácticos de tu viaje.